Pasado mañana es el último día.
Que me lo digan a mi, que estoy inundado de peticiones de periciales para presentar demandas antes del 3 de abril y evitar la negociación previa…
Tres noches durmiendo apenas 4 horas, pero los clientes son los clientes.
Ya me entiendes.
Verás, a partir del 3 de abril debes ser un gran negociador…
Además de un buen abogado.
Toca reciclarse señores.
Porque hará falta que la cosa se ponga muy fea para acabar en un juzgado.
O te lo curras de lo lindo y dejas constancia de haber negociado,
o será tu cliente quien acabe sufriendo las consecuencias.
Como imagino que ahora mismo estás metido de lleno en formarte,
deduzco que sabes que una de las claves de una negociación es:
👉 el equilibrio de fuerzas
👉 y la percepción del riesgo de perder.
Verás, el equilibrio de fuerzas no siempre es real,
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Una parte puede tener un caso débil, pero si aparenta firmeza, puede llevar al otro a sobreestimar su posición.
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Hay que valorar cómo la otra parte percibe su probabilidad de ganar o perder.
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Si una parte sabe más que la otra (sobre el proceso, sobre los hechos o sobre los costes ocultos), tiene ventaja.
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A veces conviene mostrar cierta información (como una pericial fuerte) para inclinar la balanza.
Y en este último punto… es donde entro yo.
Porque de periciales sí que entiendo.
Y de tocar puntos de dolor en ellas, aún más
Y esto puede ser decisivo en tu negociación.
Por eso te digo: si a partir del 3 de abril —antes no, a partir del 3—
necesitas una buena pericial para negociar,
llámame. Lo vemos juntos.
Y si veo que puedo ayudarte,
será un placer hacerlo.
Pero hasta que pase el 3 de abril…
ni me mires.
un abrazo
